1.- PUNTO DE PARTIDA: ¿LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA CREA O DESVÍA COMERCIO? 1
EL ARGUMENTO CLÁSICO Y SUS EXTENCIONES 1
DOS PRINCIPALES HIPÓTESIS. 2
MÉTODOS DE CÁLCULO 2
OPACIDAD DE LOS DATOS ESTADISTICOS. 3
TIPO DE CAMBIO. 3
COMPORTAMIENTO DIFERENCIAL DE LOS SECTORES. 3
BARRERAS NO ARANCELARIAS 3
CAMBIO EN LA PROTECCIÓN EXTERNA 4
CORRELACIÓN MULTIPLE 4
LA APERTURA CAUSAL DEL ANÁLISIS. 5
2.- ENFOQUES DE LA INTEGRACIÓN EN DISPARIDAD Y ENCAPSULAMIENTO DISCIPLINARIO. 5
LA CONJETURA CLÁSICA DE LOS PAÍSES PEQUEÑOS. 5
LIMITACIONES EXPLICATIVAS. 6
LA LIBERALIZACIÓN COMO PROCESO HETEROGÉNEO. 6
INTERDEPENDENCIA Y NEGOCIACIÓN ENTRE ECONOMÍAS DISPARES. 6
NEGOCIACIÓN EN DISPARIDAD. 7
LA GERENCIA DE LA INTEGRACIÓN. 7
DISPARIDAD Y DETERMINANTES ESTRATÉGICOS. 7
CONCLUSIÓN: MAYOR SENSIBILIDAD ANTE LAS PARTICULARIDADES DE LA DISPARIDAD. 8
II.- EL NUEVO REGIONALISMO 8
3.- DIMENSIONES DE UNA ESTRATEGIA NO TAN NUEVA. 8
CONCEPTOS Y LÍNEAS DE ACCIÓN. 8
NUEVO REGIONALISMO VS MULTILATERALISMO. 9
UNIÓN ADUANERA VS ÁREA DE LIBRE COMERCIO. 9
INSTITUCIONALIDAD EN LA INTEGRACIÓN. 10
INTEGRACIÓN CONCÉNTRICA. 10
4.- RELACIÓN CON LAS REFORMAS ESTRUCTURALES. 10
DISCIPLINA FISCAL Y DEPENDENCIA FRENTE A LOS ARANCELES. 11
-TEORIA DE LA INTEGRACION. 14
Punto de partida: ¿La integración latinoamericana crea o desvía comercio? 14
El argumento clásico y sus extensiones. 15
Dos principales hipótesis. 15
Métodos de cálculo. 15
Tipo de cambio. 16
Comportamiento diferencial de los sectores. 16
Barreras arancelarias. 17
Cambio en la protección externa. 17
Variaciones en el comercio intra-grupo. 18
Correlación múltiple. 18
La apertura causal de análisis. 18
2.-ENFOQUES DE LA INTEGRACION EN DISPARIDAD Y ENCAPSULAMIENTO DICIPLINARIO. 18
La conjetura clásica de los países pequeños. 19
Limitaciones explicativas. 19
Interdependencia y negociación entre economías dispares. 19
La gerencia de la integración. 20
Disparidad y determinantes estratégicos. 20
Conclusión: mayor sensibilidad entre las particularidades de la disparidad. 20
II. EL NUEVO REGIONALISMO 21
Dimensiones de una estrategia no tan nueva. 21
Conceptos y líneas de acción. 21
Unión Aduanera VS Área de Libre Comercio. 22
Institucionalidad en la integración. 22
Integración concéntrica. 22
RELACION CON LAS REFORMAS ESTRUCTURALES. 23
Disciplina fiscal y dependencia frente a aranceles. 23
Inversión Extranjera Directa y el Sector Externo. 23
Política cambiaria. 24
LOS PROCESOS DE INTEGRACION FORMAL. 25
Desempeño de las Uniones Aduaneras Latinoamericanas. 25
Mercado común Centroamericano. 25
El MCCA hasta la década perdida. 25
Reforma del esquema y desempeño exportador. 25
Disparidades intra-grupo. 26
Creación de la unión aduanera. 26
Comunidad andina de naciones. 27
El modelo Andino. 27
Reforma del acuerdo. 27
Creación de la unión aduanera. 28
Estrechez del mercado. 29
Mercado Común del Sur. 29
Características y desempeño del MERCOSUR. 30
Creación de la Unión Aduanera. 30
Ensayos de ampliación del mercado 30
Comunidad sudamericana de naciones. 30
El Área de Libre Comercio de las Américas. 31
Evolución de la propuesta hemisférica. 31
Elegibilidad estadounidense 32
El formato de las negociaciones. 32
Bilateralismo implícito. 32
Operación de las preferencias y comercio administrado. 32
Del bilateralismo al sistema radial: el caso de México. 32
Evolución del bilateralismo Latinoamericano. 33
Categorías de los acuerdos. 33
Justificaciones teóricas. 33
La concentración de un mercado exportador. 34
Medición del origen de una mercancía. 34
Atomización del acceso a mercados preferenciales. 34
Costes administrativos. 34
Algunas consecuencias. 35
8.-ELIMINACION DE LAS MEDIDAS ANTIDUMPINGEN LOS ACUERDOS DE INTEGRACION 35
Marco de referencia. 35
Evolución de las medidas antidumping 35
La Ronda Kennedy del GATT 36
La nueva legislación estadounidense y la Ronda Tokio 36
La Ronda De Uruguay 37
Enfoque político-jurídico 37
Enfoque económico. 38
Acciones AD estadounidenses contra productos latinoamericanos. 39
Costos Directos E Indirectos De Las AD. 39
El Reverso Del Proteccionismo. 41
Alternativas Dentro De La Normativa Vigente. 42
I.- TEORIA DE LA INTEGRACION.
1.- Punto de partida: ¿La integración latinoamericana crea o desvía comercio?
El examen empírico con base en sus postulados, así como sus implicaciones en materia de políticas regionales, conforman una literatura contradictoria, tanto en los estudios comparativos como en los análisis de casos. El capitulo inaugural de este libro analiza estos problemas metodológicos entres uniones aduaneras imperfectas, el mercado común centro americano (MCCA), La comunidad andina de Naciones (CAN) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR).
Las secciones centrales estudian los criterios de mediación comunes a la mayoría de los métodos de cálculo, así como sus consecuencias para el debate sobre la finalidad de la integración económica.
El argumento clásico y sus extensiones.
El merito más importante de la teoría clásica de la integración es el reconocimiento de la unión de dos o más mercados no siempre produce bienestar. Para saber si un acuerdo estimula la creación de comercio o la discriminación de proveedores competitivos.
De este modelo resultan tres recomendaciones. La primera es que un mercado regional caracterizado por la rivalidad de sus industrias es más deseable que una unión de economías complementarias sectorialmente.
La teoría de las uniones aduaneras procede de finales de los años de 1950 basados en enfoques dinámicos.
El primero atiende el problema de las variaciones en demanda. Sus conclusiones permiten matizar las previsiones de Viner, en particular el que las pérdidas de bienestar imputables a una desviación de comercio pueden ser compensadas con las ganancias originadas en la ampliación del mercado. El segundo desarrollo consiste en la introducción de la variable de costos de crecientes en la hipótesis de las economías de escala. Esta operación identifica cambios de competitividad resultantes de la integración económica.
El tercer ajuste del modelo se socita con la inversión, variable que resulta tan importante como el intercambio de bienes para comprender la racionalidad del regionalismo, la consecuencia es que el esquema puede ser creador de inversiones y discriminador de comercio en proporciones globalmente positivas para el bienestar. Otro desarrollo se propicia con la magnitud de los costos de transporte, permite explicar la frecuencia con la que los países vecinos concluyen acuerdos entre si, los incentivos multinivel que operan en la profundización del interdependencia regional de la industria incipiente. La versión sostiene que la exclusiva búsqueda de creación de comercio no debe verse como exenta de efectos nocivos, ya que puede afectar la base productiva y los equilibrios externos de sus miembros.
Dos principales hipótesis.
Los esquemas regionales se clasifican en dos grupos: en uno prevalece la creación de comercio y en otro el índice de desviación es superior a los efectos competitivos del regionalismo.
Hagwati y Panagariya (1996) y Krueger (1996) afirman que las áreas de libre comercio constituyen potenciales amenazas al sistema de comercio mundial y al bienestar de los socios porque desvían comercio y conducen a la formación de nuevos grupos de interés opuestos a la liberalización multilateral.
El modelo de equilibrio general computable de Robinson y Thierfelder (1999), sostiene que la creación de comercio “prevalece sobre la desviación de comercio” en una variedad de esquemas en el mundo.
Métodos de cálculo.
El examen de admisibilidad ajustada, es una técnica derivada de las proyecciones económicas y se emplea para identificar la desviación de comercio mediante la comparación de crecimiento efectivo y potencial. La desviación se interpreta como la caída en la tasa de crecimiento del comercio efectivo (McMillan 1993).
El índice de concentración simple divide la participación del comercio intra-grupo entre la participación del grupo en el comercio mundial. El coeficiente superior a 1 después de la formación del acuerdo implica un grado de concentración mayor al esperado. El índice de intensidad comercial, compara la participación de las exportaciones de un país con las importaciones totales del país socio y las importaciones de terceros países.
El índice de propensión al comercio compara la participación de un país en el comercio internacional y su participación en las importaciones de un país socio respecto al PIB.
Dos métodos tienen una notable sofisticación y ejercen mayor influencia sobre los analistas. El primero denominado modelo de equilibrio general computable (EGC) se encarga de formalizar un amplio número de datos entorno a las relaciones económicas entre los sectores productivos, los factores de producción y varios mercados nacionales.
El segundo modelo, el gravitacional, supone que el comercio entre dos países es una función creciente de su ingreso y población, y una decreciente de la distancia entre los países. El modelo incluye variables macroeconómicas volatilidad del tipo de cambio, y variables artificiales: características geográficas, similitudes culturales e históricas.
Para explicar las limitaciones metodológicas de los modelos, pueden ser cruciales tres aspectos: la complejidad de los agregados estadísticos: algunos supuestos endebles de los métodos y el grado de relevancia de los indicadores.
OPACIDAD DE LOS DATOS ESTADISTICOS.
Una de las dificultades que debe enfrentar la determinación empírica de la creación – desviación de comercio es la incertidumbre en las evidencias empíricas.
Tipo de cambio.
Los hechos capitales de la productividad es que los precios internacionales no solo responden a las variaciones en la estructura de costos de producción sino al tipo de cambio, puede afectar la interpretación de los datos si las proporciones en las que incide el tipo de cambio se confunden con los efectos discriminatorios del comercio.
El problema de reevaluación y devaluación es que el calculo de la desviación de comercio basado en el comercio intra-grupo no permite captar el vector cambiario de las orientaciones comerciales.
Comportamiento diferencial de los sectores.
Otro factor de complicación en la interpretación de los datos es el comportamiento diferencial de los sectores exportadores. Las exportaciones latinoamericanas caen dentro de tres categorías: productos básicos sin elaborar, productos básicos elaborados y productos manufacturados. La mayor competitividad de los productos básicos en particular agrícolas aunada a las menores dimensiones de los mercados regionales y el paralelismo productivo en este sector, los lleva a trascender la demanda latinoamericana. Las manufacturas mas exitosas ante las exigencias internacionales de calidad y cambio tecnológico, busca nichos de mercado en la subregión aprovechando la relativa homogeneidad de la demanda.
Conclusión: mayor sensibilidad entre las particularidades de la disparidad.
Inversión Extranjera Directa y el Sector Externo.
2.-ENFOQUES DE LA INTEGRACION EN DISPARIDAD Y ENCAPSULAMIENTO DISCIPLINARIO.
Barreras no arancelarias.
Existe un relativo consenso sobre la difícil cuantificación del efecto de las barreras no arancelarias, a diferencia de los aranceles, su operación asocia costos económicos y desgaste administrativo, y no se distingue claramente del uso legítimo para preservar derechos laborales, medioambientales, estándares de calidad o defender la industria local frente a prácticas desleales.
Cuotas, restricciones voluntarias a las exportaciones, reglas de origen estrictas, proliferación de medidas antidumping, barreras técnicas, medidas fitosanitarias, compras de gobierno y subsidios, conforman una red de obstáculos al comercio. Su relevancia para la interpretación de la desviación de comercio puede ilustrarse con el caso de las medidas antidumping de 2001 sobre las importaciones estadounidenses de miel provenientes de la Argentina.
¿Cuál umbral para la medición?
La existencia de calendarios prolongados y discontinuos para la liberalización intra-grupo añade dificultades de distinto orden a la medición regional. La fiabilidad de los resultados de la medición de la desviación depende de que el impacto del acuerdo este asociado a la fecha de su entrada en funciones.
El MCCA se crea en 1960 y luego de un lustro exitoso para el comercio intra-grupo, se suceden violaciones a los compromisos, tensiones interestatales y guerras civiles que concluyen con la desactivación del esquema durante la década de 1991. Su reforma mediante el Protocolo de Tegucigalpa en 1991 genera nuevos calendarios que todavía en 2004 no incluyen la aplicación del arancel externo común. En una situación similar se encuentra la CAN. A partir de su creación en 1969 asiste a un incremento en la interdependencia subregional, si bien el segundo lustro a parecen y se desarrollan situaciones de inestabilidad política que incluyen la modificación de sus miembros (Venezuela ingresa en n 1973 y Chile abandona el acuerdo en 1976). Los problemas de liquides característicos de la “década perdida” provoca la parálisis del esquema hasta que el protocolo modificatorio del acuerdo de Cartagena (Protocolo de Quito) de 1987 y el diseño para la reorientación del grupo andino de 1989 disponen la reactivación de la zona de libre comercio y la unión aduanera andina para 1993 y 1995.
El MERCOSUR representa un caso relativamente distinto por su creación escalonada: Argentina y Brasil, firman el 1988 un tratado de integración bilateral y recién el 26 de Marzo de 1991 establece el tratado de asunción junto con dos socios de menor tamaña, Paraguay y Uruguay.
Cambio en la protección externa.
El estudio de la protección arancelaria, el más intuitivo de los indicadores para saber si un acuerdo contribuye o no a la desviación de comercio, se recomienda por el hecho de que el factor anticompetitivo de la integración interviene únicamente cuando existen barreras externas.
Un caso tiene lugar cuando el país mas protegido busca precaverse frente a los riesgos de triangulación comercial mediante aranceles externos comunes equiparables a los suyos o utilizando reglas de origen mas estrictas, para el análisis del indicador consideramos los aranceles promedio del MCCA, la CAN y el MERCOSUR en dos periodos sucesivos 1985-1990 y 1990-1994, para facilitar la exposición no se desagrega el arancel medio anterior a 1990. Este periodo permite acercar dos etapas: la liberalización no preferencial.
El avance simultáneo en el desarme unilateral y grupal plantea una correlación positiva entre ambos procesos, no inversa como se infiere del argumento de la desviación de comercio. La evolución de las importaciones intra – grupo no dice si la sustitución de proveedores es ineficiente o es el resultado de la mayor competitividad de las empresas; si es la consecuencia de la liberalización o de la mayor cercanía geográfica u otras características de los acuerdos, incluso si sustituimos los anteriores datos por una importante progresión de las importaciones internas en desmedro de las externas, tampoco sirve de apoyo al argumento clásico de la desviación.
En razón de su menor nivel de desarrollo industrial, América Latina como región registra uno de los niveles de interdependencia más bajos del mundo.
Variaciones en el comercio intra-grupo.
Varios de los métodos de cálculo convergen en la consideración de los cambios bruscos del comercio intra-grupo como el principal indicio de la desviación, es claro que a partir de 1990 el comercio interno crece en los tres esquemas estudiados. El incremento más elevado se registra en el MERCOSUR, seguido de la CAN y el MCCA.
Estos factores interactúan con políticas de apertura que no distinguen los niveles subregionales y multilaterales. Entre estas, cabe destacar a) la percepción, ampliamente compartida por la toma de decisiones en América Latina, de que las exportaciones constituyen un principal vector del crecimiento, b) la convergencia de los gobiernos de la región respecto al conjunto de políticas a la apertura económica (tratamiento nacional a las inversiones extranjeras, refuerzo a las legislaciones sobre propiedad intelectual y tipo de cambio competitivo , además de libre comercio), c) el activismo de las empresas exportadoras favorable a la ampliación del mercado, incluyendo la creación de un ambiente propicio para las concesiones comerciales; y d) la relación de vasos comunicantes entre numerosas iniciativas del mismo orden, negociación de tratados bilaterales de libre comercio, reactivación de esquemas tradicionales, conclusión de la ronda de Uruguay en 1994 y preparación del área de libre comercio de las Américas (ALCA).
El coeficiente de correlación permite observar como se relacionan entre si dos o mas variables.
Los tres acuerdos latinoamericanos difieren entre tres aspectos: la fecha de entrada en vigor de los tratados; la duración del periodo de transición y las trayectorias comerciales de las pequeñas economías, el PIB combinado del MCCA en 2001 es de 69.133 millones de dólares; la CAN cuadriplica esta cifra y el MERCOSUR es 11.5 veces mayor.
El nivel de endeudamiento tiene un extremo a Costa Rica, con un monto de obligaciones equivalente a 56% de las exportaciones. Un indicador final, la dependencia fiscal frente a los impuestos al comercio exterior, muestra la dificultad con la que se diseñan las políticas de liberalización en América Latina, el nivel de endeudamiento no constituye un indicador de las disparidades, sino más bien del grado de vulnerabilidad económica que suele acompañar al menor desarrollo relativo. De manera coincidente con los niveles de desarrollo, el comercio exterior centroamericano aparece dominado por las exportaciones de textiles en el régimen de maquila.
Es necesario advertir que este ejercicio matemático solo pretende identificar las variables externas a los modelos que se derivan de la visión clásica de los esquemas de integración y se divide en dos: la primera es que las variaciones en el intercambio interno de las agrupaciones dependen en gran medida de variables extra grupo, la segunda señala por default que la creación de los acuerdos no se encuentra entre las principales casualidades de la evolución del comercio intra – grupo, ambas conclusiones debilitan por igual la hipótesis de creación y la de desviación de comercio, ya que los acuerdos no muestran suficiente incidencia para proyectar estos fenómenos.
En otros términos la concentración en las casualidades internas de los acuerdos resuelven solo una parte de la verdad, la cual, deja de lado gran parte de la verdad, otro aspecto es que el requisito de apertura de apertura casual no solo alude a las variables extra grupo, sino a aquellas que, desbordando la disciplina de referencia, son importantes para la explicación del objeto de estudio.
Uno de los problemas de mayor trascendencia para el regionalismo Latinoamericano son las consecuencias de la integración en disparidad entre pequeñas, medianas y grandes economías. Se deriva del creciente número de acuerdos bilaterales con Estados Unidos y se inserta en el problema más general de las agrupaciones Norte-Sur, entre países industrializados y en desarrollo.
La cabal comprensión de la integración en disparidad requiere la superación de las causalidades deterministas y los limites explicativos de la teoría económica.
La conjetura clásica de los países pequeños.
La economía apela a un modelo estático compuesto de una economía pequeña (A), una pequeña (B) y dos bienes. La liberación de las barreras al comercio reciproco conduce a que la estructura de precios de B determine la estructura de A, B continua fabricando la misma canasta de bienes y los precios permanecen inalterados, mientras que A debe ajustar sus costes de producción de manera más o menos importante dependiendo de la profundidad de la brecha bilateral.
La economía pequeña se beneficia de la liberación de comercio en mayor medida de la economía grande el libre comercio en disparidad también favorece la inversión, la transferencia de tecnología y el aprendizaje industrial de las pequeñas economías si los procesos se dotan de mecanismos de integración profunda como la coordinación macroeconómica, la movilidad de factores y la unión monetaria entre los países miembros, los beneficios crecen en tres direcciones: asignación más eficiente de recursos, aumento de la competitividad en el mercado y de las transacciones comerciales.
El estudio de Hufbauer y Schott (1994), basado en la contraposición de los escenarios ALCA y no ALCA, predice en el primero un incremento adicional del PIB real en 1.5% anual; 273 mil millones de dólares, 525 dólares por habitante del hemisferio occidental.
La participación de las importaciones y de las exportaciones en el PIB ambas confrontadas con variables dependientes, tales como, el logaritmo del PIB, el logaritmo al cuadrado del PIB, el logaritmo de población y la variable país entre pod.
La medición se basa en un modelo EGC que incluye 11 sectores 6 regiones y 6 factores de producción (tierra, capital, trabajo rural, trabajo urbano no calificado y ecuaciones de insumo-demanda). Otro modelo de equilibrio general, elaborado por Diau Díaz Bonilla y Robinson, señalan que la creación de ALCA proporcionara más beneficios a los países de América Latina que a Estados Unidos.
Limitaciones explicativas.
Existe suficiente evidencia para pensar que la adaptación de los países pequeños a las condiciones de competitividad imperantes en la economía mayor representa el principal problema del libre comercio desde la perspectiva de los primeros, ya que puede ser costosa y exigirles recursos y plazos de liberalización mas dilatados.
Los incentivos al consumo de bienes importados determinan que en la primera fase del ajuste se generen desequilibrios externos y estos, a su vez, conduzcan a la adopción de políticas de eficiencia temporal, la mejora en la competitividad de la pequeña economía puede verse postergada a causa de su menor experiencia industrial, la escasa diversificación de la estructura productiva y las mayores dificultades en la absorción de perdidas.
Otra limitación del modelo es la ausencia de variables capaces de explicar el menor aprovechamiento del libre comercio por parte de los países pequeños, el primer trabajo compara tres grupos de indicadores: la elegibilidad macroeconómica y no macroeconómica; las determinantes estructurales y las condiciones de políticas económicas.
INTERDEPENDENCIA Y NEGOCIACIÓN ENTRE ECONOMÍAS DISPARES.
Con inclusión de los fenómenos económicos y cuantificables, la integración representa la interacción de un conjunto de actores y factores cuyo rango o variedad de problemas desborda con creces el ámbito del mercado.
La mayor conexión y necesidad entre los países incrementa la sensibilidad de la agrupación por las dificultades de los socios con menores recursos, la interdependencia fortalece la cooperación y debilita la política de beneficios relativos.
La idea subyacente es la que la interdependencia crea un sistema de determinantes básicas capaces de mejorar la habilidad de un Estado para lograr el equilibrio susceptible de limitar el que obtenga beneficios desproporcionados. La interdependencia es vista como una relación que comporta series paralelas con efectos benéficos y negativos, la premisa es que cada serie incorpora y sintetiza elementos de independencia.
Las interacciones de dos o más países se conectan con la cooperación solo cuando los instrumentos que adopta el proceso son capaces de controlar los factores de desunión, como corolario, las disparidades no necesariamente son mitigadas por la integración sino que subrayan la necesidad del ajuste periódico del proceso.
Una observación importante: es la protección arancelaria latinoamericana 12% en promedio es substancialmente mayor a la de Estados Unidos, 2.8%.
El contraste en los niveles de protección arancelaria deja prever un proceso de liberalización dominado por el mayor esfuerzo latinoamericano, la eliminación de las barreras no arancelarias representa el otro gran componente de toda liberalización comercial, en su ámbito se incluyen las barreras técnicas al comercio, las medidas fitosanitarias, la promiscuidad en el uso de las medidas contingentes, las restricciones voluntarias a las exportaciones y las cuotas, entre otras.
La menor jerarquía jurídica que tienen los acuerdos comerciales en Estados Unidos, permite que la participación de este país en el ALCA, TLCAN y los tratados de libre comercio firmados con Chile, Centroamérica y Republica Dominicana.
Interdependencia y negociación entre economías dispares.
La premisa es que cada serie incorpora y sintetiza elementos de independencia, dependencia e interdependencia propiamente dicha. Las interacciones de dos o más países se conectan con la cooperación solo cuando los instrumentos que adoptan los procesos son capaces de controlar los factores de desunión, en particular la distribución no equitativa de los beneficios.
La primera hipótesis, establece una relación positiva entre el éxito de las negociaciones y los mayores recursos, aplicada con éxito a la explicación de las negociaciones dentro de la unión europea.
La existencia de un instrumento de control disuelve en parte el antagonismo, la mayoría de los trabajos no precisa las condiciones mediante las cuales la disparidad deja de influir decisivamente en las relaciones internacionales.
NEGOCIACIÓN EN DISPARIDAD.
La cuestión de la interdependencia en disparidad esta íntimamente conectada con el debate sobre las diferentes capacidades negociadoras, la teoría de las negociaciones presenta 2 conceptos opuestos: 1.- Para el influyente modelo de Nash los resultados de la negociación reflejan la diferencia en recursos de los participantes, 2.- Según Nye y otros autores liberales, por lo contrario, el desenlace no depende de esta diferencia en las capacidades negociadoras.
La primera hipótesis, establece una relación positiva entre el éxito en las negociaciones y los mayores recursos, habiendo sido aplicada con éxito a la aplicación de las negociaciones dentro de la Unión Europea, una consecuencia general que arrojan las hipótesis reseñadas en este subcapítulo, es que las pretensiones predictivas de los modelos deben ser tomados con cautela.
La existencia de instrumentos de control disuelve en parte el antagonismo, si bien la mayoría de los trabajos no precisa las condiciones bajo las cuales la disparidad deja de influir decisivamente en las relaciones internacionales.
La gerencia de la integración.
Los estudios existentes vinculan las disparidades económicas a la capacidad decisional y administrativa de un esquema. La similitud de este enfoque con la tesis que en los años de 1950 y 1960 describía a las comunidades estratégicas exitosas. Estas comúnmente se desarrollan äl rededor de núcleos fuertes con la finalidad de conformar un sistema estable.
La preponderancia de ambos países ha estado sujeta a variaciones importantes en el pasado y solo después de la declaración Shuman del 9 de mayo de 1950 que puso las bases de ¨un sistema efectivo de paz en la region¨entre los principales protagonistas de la 2da G.M. ha sido modelada en sus características actuales por una densa red de instituciones supranacionales.
Disparidad y determinantes estratégicos.
La ausencia de riesgos importantes para la primacía estadounidense estimula la sustitución del poder duro por una diplomacia basada en técnicas económicas. Por el contrario que toda relación de poder combina elementos de consenso y coerción dispuestos de manera asimétrica: a mayor adhesión le corresponde un menor ejercicio represivo y viceversa.
Este proceso revela una tensión dinámica entre la hegemonía estadounidense y su política de superpotencia: en un extremo se busca la estabilidad del sistema integrado en el otro se actúa en función de los intereses locales. Este argumento encierra una advertencia: la ausencia o ineficacia de las regulaciones o instituciones encargadas de preservar la igualdad jurídica de los países favorece el ejercicio del poder ¨duro la expansión de los recursos del país preponderante a través de periódicos conflictos o, como menciona la ley de variedad, mediante el recorte del espectro de opciones de otros países
Conclusión: mayor sensibilidad entre las particularidades de la disparidad.
Según la mayoría de las áreas de estudio, los efectos negativos de la disparidad pueden ser mitigados: a) cuando las relaciones de preponderancia están reguladas por instrumentos distintos al mercado; b) si los beneficios colectivos prevalecen sobre los unilaterales, c) el proceso de interdependencia conduce a una coordinación compartida de las políticas regionales.
II. EL NUEVO REGIONALISMO
3.-Dimensiones de una estrategia no tan nueva.
La promesa del nuevo regionalismo puede resumirse en una sola frase: ordenar las políticas latinoamericanas de inserción a la economía internacional, su terreno de experimentación son las reformas del MCCA, la CAN y el MERCOSUR, así como los nuevos acuerdos de libre comercio, no todas las iniciativas responden a sus recomendaciones, la distancia entre las doctrinas y las decisiones se ensancha en este caso como resultado de las especificidades nacionales o del esquema, además de las ocasionales diferencias en la prospección de las políticas.
Conceptos y líneas de acción.
La literatura de especialidad ha empleado alternativamente los conceptos del nuevo regionalismo, regionalismo abierto, regionalismo hacia afuera e integración profunda.
Reynolds, Thoumi y Wettmann (1993), lo identifican como un conjunto de mercados dinámicos, plenamente integrados a la economía internacional mediante la progresiva eliminación de las barreras al intercambio comercial, en conjunción con medidas vigorosas encaminadas a incrementar el acceso social al mercado. La CEPAL (1994: 12 y 78), propone vincularlo al modelos exportados a través de la armonización de la interdependencia nacida de acuerdos de carácter preferencial y aquella impulsada por las señales del mercado, resultantes de la liberación comercial en general.
Un concepto cada vez más utilizado, el nuevo regionalismo prescribe la necesidad de combinar la liberación de bienes, servicios y capital, con la armonización de los regímenes comerciales de los países miembros.
Otro concepto es la integración profunda. Lawrence (1996:17), mientras la integración de los años de 1950-1970 incrementa el comercio internacional sin afectar la autonomía decisional de los países miembros, la integración profunda promueve la interdependencia regida por fuerzas de internacionalización y subsiguiente reducción de la brecha entre políticas nacionales. 4 zonas políticas de esta estrategia: menores diferencias estándares y sistemas de producción; estabilidad de mecanismos gubernamentales; erradicación de barreras arancelarias y no arancelarias de mercados importantes y supresión de trabas al comercio de servicios.
De esta definición derivan 8 reglas, ¨aplicables a la mayoría de las circunstancias¨: 1) vincular acuerdos de integración al fomento de competencia; 2) preferir acuerdos norte-sur por su contribución al bienestar; 3) inscribir explícitamente las reformas económicas y políticas para incrementar la credibilidad de las iniciativas; 4) hacer depender los beneficios políticos de la eficiencia del proceso de integración ; 5) estimular la cooperación regional mediante instrumentos diferentes a la discriminación comercial; 6) prestar atención a los costos de las transacciones en la operación de los acuerdos regionales: 7) asociar los efectos fiscales de la integración a la realización de las reformas en el sistema tributario, y 8) no buscar una exclusiva adaptación a la OMC , sino considerar en primer lugar los criterios de desarrollo nacional.
Este aspecto define una primera limitación analítica. Des atender la retroalimentación de sus postulados las lleva a depender de premisas establecidas y a concentrarse a problemas de aplicación y de perfeccionamiento estadístico.
Calificada de incluyente¨, su aplicación conduce a sacrificar la profundidad del proceso a la ampliación de coberturas temáticas y geográficas con observación de que estas no resultan del dinamismo interior de los acuerdos, sino de preparación de estándares multilaterales.
El foro de cooperación económica Asia-Pacifico (APEC), promueve la interdependencia regional mediante instancias consultivas no negociadoras y no vinculantes, caracterizadas por ¨la liberación exterior a los bloques comerciales la completa consistencia de la OMC. Difícilmente este modelo puede aplicarse a regiones como América Latina, donde existen acuerdos de integración formal, instituciones destinadas a promover la interdependencia regional y una experiencia de medio siglo.
Hasta la década de 1970 el sistema general de preferencias SGP y sus concesiones comerciales no reciprocas no el GATT, representan la principal referencia de la reglamentación del comercio entre países industrializados y un curso de desarrollo.
Un primer componente de esta ruptura constituye el estrecho vínculo entre el nuevo regionalismo y el sistema multilateral, en más de un sentido reflejo del fortalecimiento de la OMC. No cabe duda que el organismo tiene hoy una presencia que no tuvo el GATT durante el periodo clásico de la integración latinoamericana.
El regionalismo se presenta como transitorio con mayor insistencia que en el pasado, justificado en el caso de América Latina por los recortes y vacios de las negociaciones multilaterales al tiempo que la OMC desarrollas sus instrumentos de compatibilidad. Sus estipulaciones prevén: A) En las uniones aduaneras, que los aranceles y las restricciones impuestos a terceros países no deben ser ni mayores ni mas restrictivos que la incidencia general de los aplicados antes de la definición del arancel común externo, B) En las zonas de libre comercio, que los aranceles eliminen con respecto al comercio de productos de origen, C]) En ambos, que los calendarios de liberalización se sujeten a plazos razonables de tiempo.
Para corregir lo que se percibe como una extrema flexibilidad, la Ronda Uruguay aprobó en 1994 el Entendimiento relativo a la interpretación del artículo XXIV, este convenio busca determinar la consistencia de los derechos aduaneros con base en la evaluación general de las tasas de las tarifas medias ponderadas y de los derechos de aduanas recaudados. El plazo razonable al que se hace mención es de 10 años, salvo en casos excepcionales, asimismo, el arreglo faculta por primera vez a los grupos especiales de la OMC el que puedan examinar no solo el texto de los tratados, sino las políticas que se derivan de su implementación.
En conjunto estas medidas y el avance en la liberalización multilateral buscan privilegiar el diseño del regionalismo como una etapa (stepping Stone) o componente (building block) del multilateralismo.
Unión Aduanera VS Área de Libre Comercio.
Los efectos de las zonas de libre comercio se consideran similares a la creación de una unión aduanera y en general menor performantes que esta última, en el caso del país con elevados niveles de especialización y generalmente orientado hacia el comercio, ya que el arancel externo común podría incrementar el precio de gran parte de sus importaciones.
El país industrialmente diversificado, debe preferir la conformación de una unión aduanera dado que necesita proteger un mayor número de industrias. La unión aduanera constituye el principal referente del regionalismo en Europa y América Latina, donde se le atribuye la capacidad de coordinar frente al resto del mundo la política comercial de los países asociados, la unión aduanera se identifica con una etapa superior a la zona de libre comercio, necesaria para la creación de un mercado común seguido de la unión económica y la integración política.
Desarrollados posteriores de esta concepción han agregado frases intermedias, como los acuerdos preferenciales, la unión aduanera imperfecta y el mercado único. Este cambio implica la revisión de los significados de la zona de libre comercio, a la cual se le atribuye como características el ser más liberal, flexible y compatible con el multilateralismo. Esto tiene varias versiones: la primera señala que la falta de igualación de los precios de los bienes importados, incita una dinámica de competitividad que empuja los aranceles externos del país mas protegido hacia abajo, la segunda defiende la hipótesis según la cual en una zona de libre comercio, el país con las barreras mas elevadas tiende a reducir los aranceles hacia terceros una vez que decae la influencia política de sus industrias de importación.
Otra de las versiones destaca que las zonas de libre comercio no incrementan la capacidad de represalia de sus miembros, al revés de las uniones aduaneras, que estimulan el recurso a la protección y dificultan el multilateralismo. El enfoque desviacionista de las formas de integración estriba en que comenzamos a tener problemas para distinguir la diferencia en la calidad de los acuerdos. Si observamos que una zona de libre comercio favorece la creación de comercio simplemente porque se acerca más al multilateralismo.
Institucionalidad en la integración.
La ruptura entre el nuevo y el viejo regionalismo también comprende la dimensión institucional de los procesos de integración, los procesos subregionales establecidos se desvinculan tácticamente de objetivos de supranacionalidad y ninguno de los nuevos acuerdos se propone avanzar hacia otras etapas de la integración.
El caso del TLCAN es significativo por su influencia sobre el nuevo regionalismo, algunos autores aceptan la posibilidad del spill-over su principal objetivo en el mediano y largo plazo: el perfeccionamiento de la zona de libre comercio norteamericana.
Con la ventaja que da la retrospección, actualmente sabemos que la pugna entre el modelo europeo y el norteamericano en América Latina no tiene un ganador seguro. Pero esta rivalidad permite explicar, al menos en parte, una serie y la CAN; la proliferación de acuerdos bilaterales extra grupo inspirados en el tratado norteamericano.
Integración concéntrica.
Se entiende que la homogeneidad en los niveles de desarrollo permite a cada país hacer concesiones a las importaciones esperando compensar su crecimiento por medio de mayores exportaciones. Luego del abandono de la planificación del desarrollo, de la crisis de la deuda de los años 1980 y del advenimiento del modelo exportador, este requisito es reemplazado por la búsqueda de integración con el socio natural, la agrupación no constituye el socio natural de sus miembros, se propone como alternativa crear acuerdos con el mayor numero posible de países a fin de elevar la cobertura preferencial del comercio efectivo.
Más importante es uno de los aspectos implícitos de este criterio, subrayado por la concentración de las exportaciones latinoamericanas en pocos mercados externos: el fomento a la integración concéntrica. Mas allá del carácter bilateral o plurilateral de los acuerdos, en conjunto generan un sistema radial donde el país eje determina la forma de integración, la agenda temática y el nivel de las concesiones comerciales, la creación de comercio con los países desarrollados favorece la convergencia hacia arriba de los niveles de bienestar, la situación del requisito de paridad por el de socio natural esta a la base de la imposición de un sentido estelar a la intensificación de las interdependencias hemisféricas.
4.-RELACION CON LAS REFORMAS ESTRUCTURALES.
El objetivo no declarado más importante del nuevo regionalismo fue la adaptación y nueva respuesta de políticas regionales a las reformas estructurales en América Latina desde finales de la década de los 80´s.
Este objetivo aparece obscurecido por el dinamismo del modelo económico de plaza. S i bien las reformas estructurales conforman una red de interconexiones difícil de aislar en términos analíticos, constituyen una pieza indispensable en la comprensión de dificultades de integración formal.
Disciplina fiscal y dependencia frente a aranceles.
La disciplina fiscal quizá la más trascendental de las políticas macroeconómicas del modelo (hacia afuera), tiene por meta tradicional reducir el déficit público para controlar el endeudamiento y los brotes de inflación. El centro neurálgico de esta política es el gasto público, acotado en la mayoría de los países no solo para el cumplimiento de estas funciones, sino para mantener las líneas de crédito aprobadas por el FMI.
Política de privatización.
La política de privatización se considera básica para el despliegue de la reestructuración económica sobre todo por su declarado vínculo con otros grandes objetivos, la reconversión industrial guiada por el incremento en la eficiencia y la estabilidad macroeconómica.
La búsqueda de eficiencia no tuvo contra partidas positivas en materia de empleo y distribución del bienestar: entre 1997 y 2002, fase final del proceso de privatización, la tasa de ocupación desciende en América Latina de 52.9 a 51.8%, lo cual se combina con un nivel de pobreza cercano al 44% de la población, las empresas privatizadas originaron sus utilidades en el control de mercado y conforme a las previsiones clásicas su influencia sobre los precios fue en desmedro del consumidor. La teoría económica no garantiza que la eficiencia económica mejore en todo o en parte como resultado de la privatización, la consolidación de las practicas transnacionales reducen los márgenes de maní obra para la aplicación de alternativas heterodoxas.
Inversión Extranjera Directa y el Sector Externo.
El otorgamiento de trato nacional a la IED se institucionaliza en la mayoría de los países con América Latina a partir de la década de 1980; la reconversión industrial orientada a la exportación, se asienta a su vez en diversas previsiones teóricas que ven en las exportaciones una importante fuente de crecimiento económico. Su arribo a América Latina comporta dos etapas, la primera fase se caracteriza por la adquisición de empresas estatales empezando por las mejor posicionadas desde el punto de vista de la eficiencia o del control del mercado, la segunda se orienta a la industria manufacturera de exportación sobre todo pasiva o maquiladora, la estrategia varia de país a país. En México y en la Cuenca del Caribe persigue el abaratamiento de os costos de producción y la integración a cadenas productivas sobretodo estadounidenses, trátese de industrias de alta tecnología (electrónica y automotores) o intensivas en mano de obra (textiles y vestimenta).En estos países la IED materializa la internacionalización industrial en áreas comercialmente dinámicas. En América del Sur, por el contrario, la IED se dirige principalmente a las fuentes de producción de materias primas, como el petróleo, el gas y la minería en general, y el sector de servicios (telecomunicaciones, energía, infraestructura y finanzas, CEPAL 2004).
La orientación de los flujos de IED sugiere tomar con cautela los efectos de los estímulos gubernamentales ya que los niveles de desarrollo y no la profundidad en la reformas parecen jugar el papel primordial en destino de los capitales. El segundo aspecto se refiere al carácter desordenado y la calidad disímil de las inversiones. La sensibilidad de estos flujos por los grandes mercados y su concentración en operaciones industriales intensivas en mano de obra, han colaborado en la desarticulación de las cadenas regionales, imponiéndoles un sentido radial y de integración a las economías industrializadas.
Quizá la más importante tiene que ver con las disparidades intra-latinoamericanas, en partículas las referidas a Centroamérica y la zona andina. Una estrategia regionalista efectiva necesitaría un cambio de criterios, capaz de considerar el encadenamiento productivo regional como una de sus opciones y no la exclusiva concentración productiva en las economías grandes de la región.
Política cambiaria.
Este relevo también implica alteraciones en los objetivos convencionales relacionados con el sector externo. En el cambio fijo la decisión de devaluar la moneda esta asociada a la promoción de la oferta exportable mediante el abaratamiento de los bienes localmente producidos; en el régimen lexible, la volatilidad y su consecuente incertidumbre impiden anticipar la intensidad y los efectos de las variaciones en el corto plazo.
Para reducir la vulnerabilidad cambiaria Latinoamericana, las reformas estructurales resultan insuficientes. Uno de los modelos que ofrece la teoría es la creación de una ¨zona objetivo¨ capaz de permitir la libre fluctuación de las monedas regionales en torno a una tasa de equilibrio. En su versión más conocida, los agentes económicos se abstienen de defender la zona objetivo, aun que utilizan los instrumentos de política cuando se trata de desalentar los ataques especulativos.
La eliminación casi completa o completa de la conversión de monedas puede permitirle a América Latina la estabilidad cambiaria y mejores condiciones para el intercambio comercial y los flujos financieros. En particular la unión monetaria, suponen niveles de integración alejados de las realidades de los esquemas subregionales. El primer modelo podría adoptar al dólar como moneda ancla, pero antes que nada requiere a cortar las diferencias en los ciclos económicos Latinoamericanos.
La desviación estándar del PIB Latinoamericano es igual o superior a 3.2 en 7 años. La retroalimentación no es simple y requiere tomarse en consideración factores, como la discrepancia de la volatilidad entre países, entre otros.
La ausencia de tratamiento especial a las economías de menor desarrollo; rechazo de los mecanismos de cooperación y de sistemas de compensaciones; definición de las ventajas administrativas (erradicación de los obstáculos al comercio en función de concesiones sobre todo arancelarias, y políticas económicas que contribuyen a la desarticulación de los esquemas, la ruptura del ¨nuevo¨¨con el ¨viejo¨ regionalismo responde no solo al agotamiento de este ultimo.
III.- LOS PROCESOS DE INTEGRACION FORMAL.
Desempeño de las Uniones Aduaneras Latinoamericanas.
No todas las iniciativas regionales transitan por el ámbito de las reformas estructurales y la transformación del mapa de las relativas interdependencias en función del regionalismo hemisférico o la erradicación del TLCAN.
En términos formales existe un espacio institucionalizado que denominamos subregional, el cual da cobertura proyectos específicos de integración. Los tres esquemas de integración mas importantes – el MCCA, la CAN y el MERCOSUR- operan dentro de estas particularidades, aunque no por ello dejan de ser afectados por las tendencias generales, en particular al momento de perfeccionar sus uniones aduaneras.
Mercado común Centroamericano.
La unificación de las antiguas provincias de la capitanía de Guatemala, disuelta en 1879, le siguen otros esfuerzos de vigencia efímera: la confederación promovida por, Morazán en 1840, la Unión Centroamericana de Vasconcelos, en 1850 y la Unión de los Estados de la América Central de 1885.
Estas iniciativas se refuerzan con un instrumento político aun vigente, la organización de estados Centroamericanos (ODCA), creada el 14 de octubre de 1952.
El MCCA hasta la década perdida.
El MCCA cuenta desde su creación con una estructura institucional que da amplia cobertura a las distintas facetas de su unión aduanera dado que la normativizacion de las actividades industriales quedaba cubierta por un arreglo interior (el convenio sobre el régimen de industrias), el tratado general se concentra en la integración productiva; la supervisión de los asuntos monetarios es competencia de la cámara de compensación Centroamericana (CCC) y el consejo monetario Centroamericano.
El principal objetivo del MCCA, la creación de un mercado ampliado, es previsto como la perfección automática de una zona de libre comercio y la adopción de un arancel externo y la adopción de un arancel externo común en 5 años.
De solo 33 mill de dólares pasa a 142 mill, un aumento de 430%. La tasa de crecimiento anual del PIB también es elevada: 4.9 o 6.5%.
La situación del esquema empeorara brutalmente entre 1969 y 1971, cuando en Nicaragua aplica impuestos especiales, Honduras se retira del programa de liberalización como consecuencia del conflicto armado en el Salvador y Costa Rica instituye un nuevo régimen cambiario. El proceso de integración es sustituido por estrategias de alcance bilateral, lo cual anula los avances en materia de liberalización intra- grupo y definición del arancel externo común.
Reforma del esquema y desempeño exportador.
Sus líneas de acción disponen la reactivación del arancel externo común (con la denominación de arancel uniforme centroamericano) y la liberalización comercial. El protocolo de Guatemala firmado en 1993, impulsa la práctica totalidad de los objetivos del tratado general: los programas de libre comercio de unión aduanera, la movilidad de factores, la integración monetaria y la estrategia de relaciones exteriores del esquema.
El proceso abarca gradualmente a todas las importaciones y hacia el 2002 incluía tan solo algunas excepciones: el café sin tostar en el caso de Costa Rica y Honduras; el azúcar de caña u el café sin tostar en toda la agrupación; los derivados de petróleo y las bebidas alcohólicas en Honduras, y el alcohol etílico en Costa Rica.
El contenido importado de las importaciones totales aumenta hasta posicionarse en torno a 40 y 44%, más pronunciado en el caso de la maquila y la zona franca donde fluctúa entre 70 y 84%.
El proceso es compensado por la producción maquiladora de prendas de vestir como un crecimiento acumulado entre 1995 y 2002 de 136.8%.
Disparidades intra-grupo.
Estas tendencias se combinan con un hecho interno importante el cambio de la capacidad exportadora de los países miembros.
Hace 15 años, las exportaciones de Guatemala representaban alrededor del 30% del total centroamericano, similar proporción le correspondía a Costa Rica y Honduras contribuía con casi el 20%. Solo Nicaragua tenía una participación bastante menor 7.5%.
Creación de la unión aduanera.
La uniformización de los aranceles externos, central para la creación de la unión aduanera de la unión centroamericana representa el talón de Aquiles del proyecto.
Aun que el 85% de los rubros arancelarios son comunes con un remanente de 472 líneas arancelarias no amortizadas, el efecto de perforación que tienen los acuerdos con terceros países diluyen la diferencia entre las concesiones intra-grupo y las otorgadas a países como México y Estados Unidos. La creación del área de libre comercio prevé 6 categorías de desgravación lineales y 2 no lineales, con un plazo máximo de 10 años y 10 de gracia.
Lo propio acontece en los otros acuerdos creados con la lógica de trascender las limitaciones del mercado centroamericano.
Esta observación se traduce en una agenda negociadora cargada de iniciativas de alianza comercial con terceros países. Con México se concluyen 3 tratados inspirados en el TLCAN: TLC. México-Costa Rica en 1995, TLC. México- Nicaragua en 1998 y TLC. México-Guatemala, El Salvador y Honduras en 2001.
El esquema insiste en la conversión de los acuerdos preferenciales (no recíprocos) que lo unen a la UE en un acuerdo de asociación que provea un tratado de libre comercio, aun que no existen indicios de que esta propuesta pueda concretarse en un futuro próximo. La liberalización arancelaria provoca que el AEC se aplique montos de comercio cada vez más reducidos.
Comunidad andina de naciones.
El acuerdo de Cartagena es suscrito por Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
Entre las vertientes que fluyen en su diseño es más relevante el cumulo de estudios que se abrevan en la propuesta de la CEPAL de asociar el modelo de sustitución de importaciones a una estrategia de desarrollo en sectores específicos y en la visión escalonada del modelo europeo, incluyendo una más decidida intervención en el mercado y el apoyo a la convergencia económica de los países miembros. A su vez estas iniciativas tienen conexión con el primer ensayo de unión de los estados hispanoamericanos en congreso anfictiónico de Panamá de 1826; en el primer caso como antecedente y en el segundo como alternativa minimalista a su fracaso. La guerra del pacifico, la primera con propósitos de conquista territorial en Hispanoamérica, pone un alto a este movimiento unionista hasta mediados del siglo XX. Luego de la 2da. Guerra mundial, los antiguos miembros de la gran Colombia firman el 29 de octubre de 1948 la carta de Quito, cuyos estatutos incluyen el reconocimiento de la existencia de vínculos especiales que unen entre si a los estados hispanoamericanos por su comunidad de origen y cultura. La organización económica gran Colombiana, a antecedentes cercanos del acuerdo de Cartagena.
El modelo Andino.
Objetivos centrales del acuerdo de Cartagena o grupo andino, la creación de una unión aduanera, más específicos del modelo andino, proponen el trato diferencial de los países de menor desarrollo productivo (Bolivia y Ecuador) y la armonización de políticas nacionales de acuerdo a las líneas de acción definidas en las bases para una estrategia subregional. La programación conjunta para el desarrollo industrial, ¨el elemento innovador por excelencia de la integración andina, se concentra en 3 industrias: metalmecánica, petroquímica y automotores.
En el periodo 1970-1975, el grupo andino registra un incremento de 265% del comercio total y una progresión más importante aun de las transacciones comerciales intra-grupo, 444%. El sig. Lustro (1975-1980) registra un dinamismo similar en el comercio total. 213%, e intra- grupo, 223%, cual determina que la importancia que la subregión crezca en apenas 0.2% respecto al ensanche de los mercados internacional, a todos luces insuficientes para revertir la tradicional desconexión económica andina. En paralelo se multiplican las violaciones a los compromisos, sobre todo para controlar los desequilibrios externos y estimular el comercio generados de divisas.
Reforma del acuerdo.
Los gobiernos disponen la reactivación del esquema a través de acuerdos sucesivos.
La conclusión de este proceso interviene un año después, abarcando a todos los miembros de la agrupación con excepción de Perú.
En 1995 el acta de Quito establece las directrices de la reforma Institucional del acuerdo, reciben mayor énfasis los mecanismos intergubernamentales y la racionalización del esfuerzo institucional mediante la incorporación de todos los órganos de la CAN al Sistema Andino de integración (SAI).
El consejo presidencial Andino tiene por función definir las políticas subregionales así como orientar el proceso y evaluar resultados. El Consejo Andino de Ministros de Relaciones Exteriores de 1979 continua siendo en esta etapa el órgano de dirección política y supervisión del cumplimiento de los acuerdos.
El Tribunal de justicia vigente en 1985 y ampliado sus competencias en 1999, tiene jurisdicción territorial en los 5 países. Se consagra la interpretación, aplicación y control de la legalidad de las normas andinas.
La zona de libre comercio andina no alcanza al conjunto de la agrupación a causa de la desvinculación del Perú. Obsérvese que a partir del 2000 el comercio intra-grupo registra un deterioro combinado de 2 por ciento más acentuado en los casos de Colombia y Venezuela hecho que combina los problemas económicos de este último país y el estancamiento de la economía internacional.
Creación de la unión aduanera.
La CAN todavía percibe al AEC como un instrumento idóneo para el logro de metas comerciales significativas, tales como, la ampliación definida del mercado; la estabilidad en el mediano plazo; la eficiente u más estable administración del arancel; las mejoras mediante las condiciones de la competencia mediante la reducción de la diferencias arancelarias; la mayor capacidad negociadora en la perspectiva del ALCA; la preparación de políticas arancelarias más sofisticadas y el incremento de la confianza en la zona andina.
En 1995 como respuesta al anuncio del ALCA en la Cumbre de las Américas en Miami. Los países miembros acuerdan la conformación de un mercado común antes del año 2005.
El AEC se revela como la aspiración inalcanzable de la integración andina. Hasta el año 2000, el acuerdo se aplica solo en Colombia y Venezuela, países que ya tenían igualados el 87% de sus partidas arancelarias; Ecuador el tercer miembro formal de la unión aduanera, todavía dispone de la lista de excepciones compuesta de 400 subpartidas; Bolivia es autorizada para mantener sus propios niveles y el Peru desconoce las concesiones pactadas: 686 partidas a favor de Colombia, 590 a favor de Venezuela y 414 de Ecuador. A las listas de excepción nominales se añaden otras bajo justificaciones diversas:
a) Lista de ceros
b) Nomina de bienes No Producidos
c) Programa Automotor
d) Régimen de suspensión y devolución de impuestos a las importaciones
La relativa contracción de comercio y las inversiones, llevan a Venezuela y Colombia a diferir la aplicación del AEC para productos siderúrgicos y junto con Ecuador a postergar los calendarios del algodón sin cardar.
Estrechez del mercado
Gran parte de estas dificultades en el desarrollo del modelo andino se deriva del hecho de que la CAN presenta un interés secundario para la mayoría de sus miembros, visible por la importancia adquirida de los mercados externos.
Este ingreso corresponde a solo el 72% a dos países Colombia y Venezuela.
Las menores dimensiones económicas se combinan con la inhabilidad para mantener flujos estables de de inversión.
Las modificaciones en el flujo son suficientemente elevadas como para afectar la estabilidad del sector externo y en el ritmo de creación de empleos, dependientes en buena medida de este tipo de inversión.
En realidad esa enmienda no hacía sino reconocer la conversión del esquema en una progresiva zona de libre comercio vinculada a tratados rivales, como el grupo de tres, con provisiones simultaneas dentro de una compleja asignación de competencias.
Se pretende llevar el acuerdo de diálogo y cooperación de 2003 con la EU en un acuerdo de asociación que incluya un área de libre comercio.
Mercado Común del Sur.
El tratado de asunción mediante el cual se instituye el mercado común del sur fue escrito el 26 de marzo de 1991 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Contrario al MCCA y la CAN, los antecedentes del MERCOSUR están polarizados por el antagonismo de los 2 socios mayores de la agrupación.
El conflicto se resuelve dando pie a la independencia de la republica oriental de Uruguay.
El cambio de actitud se observa en el intento argentino de organizar el Congreso latino-americano de 1918. Su objetivo era articular la región bajo la lógica de su neutralidad durante la primera guerra mundial.
El segundo intento de mayores consecuencias, es propuesto por Argentina, Chile y Uruguay, además de Brasil en la década de 1950 y esta a la base de la ALALC. El tratado de Montevideo de 1960 comprende al conjunto de los países de América latina con excepción de Centro América, organizado bajo un tratado diferente.
Los siguientes pasos conforman el Tratado de la Cuenca del Plata de 1969 y el Tratado de Cooperación Amazónica de 1978, en los hechos un conjunto de proyectos de desarrollo fronterizo de aprovechamiento de los recursos naturales de ambas zonas.
Su aplicación cuyo nivel básico es del 20%, considera 3 categorías:
a) Países de menor desarrollo relativo
b) Países de desarrollo intermedio
c) Demás países
Características y desempeño del MERCOSUR.
El MERCOSUR adopta una estrategia desarrollista que ve en el crecimiento de los mercados una condición para la integración y el desarrollo económico con justicia y equidad social.
El programa de liberalización se basa en una serie de reducciones arancelarias escalonadas de 1991 al 31 de diciembre de 1994. Otra política importante del tratado de asunción es la coordinación de políticas macroeconómicas, con un avance gradual en función del establecimiento de la zona de libre comercio y la unión aduanera.
El cumplimiento del artículo 3 del tratado, el Protocolo de Brasilia de 1991 establece un mecanismo temporal de solución de controversias (en vigor el 24 de abril de 1993).
La importancia del comercio Brasileño- Argentino y la concentración del comercio Uruguayo y Paraguayo en el mercado de los primeros, explican en gran medida la necesidad económica de agrupación. A esto se agrega que si bien el comercio intra-grupo pasa del 8.8% en 1990 a 20.5% en el año 2000 luego se desploma a 11.9% en 2003 como resultado de las crisis financieras de Brasil y Argentina.
Creación de la Unión Aduanera.
El protocolo de Ouro Preto propuso priorizar la ¨consolidación ¨del AEC mediante una estructura arancelaria distributiva entre 0 y 20% a partir del primero de enero de 1995. Según el convenio, todavía hay una referencia para la definición de la nueva política aduanera de la agrupación, los aranceles nacionales deberían acercarse de forma anual hasta alcanzar en 2001 un AEC pleno en el caso de Argentina, Brasil y Uruguay y 5 años más tarde para el Paraguay.
En la actualidad las listas de excepciones incluyen:
a) Grupos de excepción para bienes de capital
b) Lista de excepciones nacionales con vigencia hasta el 2010 (100 ítems acordados a la Argentina y Brasil, 125 ítems a Uruguay y 399 a Paraguay)
c) Alícuota sobre todas las importaciones de bienes de capital autorizadas a Paraguay y Uruguay
d) Los regímenes domésticos para la industria automotriz
e) La preservación de las preferencias arancelaria negociadas por los miembros de la agrupación con terceros países.
6.- Ensayos de ampliación del mercado
Comunidad sudamericana de naciones.
El área de libre comercio de Sudamérica (AELCSA) fue propuesto por el MERCOSUR a los países de la CAN a finales de 1995.
Entre octubre de 1996 y abril de 1998, las reuniones de representantes sudamericanos buscan acercar las posiciones de sus gobiernos con vistas a la creación de un acuerdo marco; con base en este, en marzo de 1999 se firma el Acuerdo de Preferencias Arancelarias. En paralelo en agosto de ese año Brasil suscribe unilateralmente el ACE 31 con la CAN. Argentina se une a esta estrategia en junio del 2000, cuando firman con la CAN el AC 48.
En 2001 se retoma la agenda grupal para la preparación del ALCSA en reuniones que tratan sobre los alcances, los cronogramas y la protocolización del futuro acuerdo.
Un refuerzo de esta iniciativa tiene lugar 7 semanas después el 9 de diciembre cuando se crea la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN) sobre la base de los acuerdos AC, la convergencia política de la región y el programa de trabajo 2004-2006 de la IIRSA.
Un obstáculo importante representa la asimetría en los ciclos económicos de los países, una de las razones por las cuales aun dentro de los esquemas ha sido difícil emprender tareas de coordinación de políticas fiscales y monetarias.
El objetivo de la CAF, promover el desarrollo atraves de préstamos a los sectores público y privado, cuenta con un capital que corresponde en 96% a los países Andinos, el restante a otros países de la región España y bancos privados. En 2002, la cartera total del préstamo suma 5636 mill. De dólares cuyo peso equivale a poco menos de 2% del PIB de Colombia, Perú y Colombia, 4.6% en el caso de Ecuador y 8.5% de Bolivia.
El FLAR, tiene como objetivo principal el apoyo a la solución de desequilibrios en la balanza de pagos a través de asistencia financiera a los bancos centrales. Su flujo ha estado vinculado a la situación de las cuentas nacionales y las reservas en divisas de los países Andinos y Costa Rica.
El Área de Libre Comercio de las Américas.
La creación de ALCA puede verse como una respuesta perentoria a algunas tendencias críticas de finales de la década de 1980, en particular la persistencia del fuerte endeudamiento, la desigual competencia por la atracción de las inversiones extranjeras, el difícil acceso a mercados desarrollados y la marginación de América latina de la política de grandes bloques económicos.
Evolución de la propuesta hemisférica.
El proyecto empieza a delinearse en 1988 con la adhesión de E.U. a la estrategia de las zonas de libre comercio con amplia cobertura temática. E.U. firma varios acuerdos marco con países de Latino América destinados a preparar las negociaciones formales de un acuerdo hemisférico. La primera materialización de proyecto son los créditos IA, otorgados al financiamiento de la deuda externa de Bolivia, Colombia y Chile. La segunda es la creación del primer tratado de libre comercio Norte- Sur de hemisferio.
El documento establece 23 áreas de interés relativas a la democratización, educación, medio ambiente, lucha contra la pobreza.
Según sus lineamientos la primera fase del acuerdo consiste en la elaboración de bases de datos.
Elegibilidad estadounidense
E.U. plantea varias condiciones para la realización de acuerdos de libre comercio. Las principales listas de requisitos se incluyen en la sección 202 de H.R. 553 y en el anexo 4 del memorando interdepartamental política comercial hacia Latinoamérica después del TLCAN del 22 de nov. De 1993.
En adición a los requisitos antes expuestos los países deben comprometerse a favor de la democracia; luchar contra la corrupción y el narcotráfico; permitir el acceso equitativo a los mercados; lograr avances significativos en la apertura comercial; representar interés económico para E.U. ( en términos de oportunidades de mercado y de empleo); mostrar estabilidad macroeconómica; adoptar políticas a favor de la econimia del mercado; no pretender tratamiento especial para el menor desarrollo; no tener disputas pendientes con E.U. en materia laboral o de expropiación; y adoptar políticas sobre derechos de los trabajadores y protección ambiental consistentes en los criterios del TLCAN ( US-TR, 1993).
El formato de las negociaciones.
Entre 1995 y 1998 los grupos de trabajo recababan la información necesaria de cada país en 12 disciplinas comerciales: acceso a mercados, solución a controversias, procedimientos aduaneros y reglas de origen, inversiones, normas y barreras técnicas, medidas antidumping y derechos compensatorios, medidas sanitarias y fitosanitarias, economías pequeñas, compras del sector gubernamental, propiedad intelectual, servicios, y políticas de competencia.
Las negociaciones formales se inician en 1998 por parte de 9 comisiones negociadoras y 3 comités consultivos, asegurados por la comisión Tripartida conformada por la OEA, la CEPAL y el BID. Las comisiones negociadoras se concentran en el perfeccionamiento del texto del tratado, el cual contiene 9 tratados que se desarrollan en 438 pags. Y recubren una amplia gama de normas para la integración del mercado y los derechos a fines de propiedad intelectual y de capital.
Bilateralismo implícito.
La composición intergubernamental de los grupos de trabajo y sus herederas, las condiciones negociadoras, promueven con su dinámica el bilateralismo implícito con E.U.
¨La integración hemisférica se logra sobre la base de los acuerdos subregionales y bilaterales existentes, principio retomado por los documentos subsiguientes del ALCA hasta nuestros días.
La formación del ALCA pone al desnudo la desproporción de las capacidades negociadoras del continente y la canaliza en función de la agenda de concesiones nacionales estadounidenses.
IV.- Operación de las preferencias y comercio administrado.
7.- Del bilateralismo al sistema radial: el caso de México
El desempeños de los objetivos del subregionalismo Latinoamericano se han visto continuamente rebasados por coyunturas criticas que exigen mayor cautela a la reversibilidad de las concesiones grápales, y por nuevas interdependencias, que, a su vez tendrían a individualizar las agendas comerciales.
En este capítulo se presenta la evolución de esta estrategia de bilateralismo Latinoamericano y su principal tendencia en nuestros días: la creación del sistema radical como puesto de numerosas membrecías.
Evolución del bilateralismo Latinoamericano.
Los primeros acuerdos bilaterales remontan a los primeros años de la independencia, cuando las nuevas republicas hispanoamericanas concluyen tratados separados de amistad, comercio y navegación con el Reino Unido y E.U.
El carácter bilateral de esta estrategia responde sobre todo a la iniciativa extra- regional deseosa de imponer condiciones variables con el máximo aprovechamiento para las exportaciones británicas y estadounidenses.
México concluye un total de 171 acuerdos principalmente con Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Brasil, por su parte establece con Paraguay y Uruguay 60 arreglos con diferentes alcances, y chile, otro país representativo de la estrategia bilateral suscribe 65 acuerdos con Bolivia y Perú.
Categorías de los acuerdos.
Con la creación de la ALADI en 1980 se inicia el bilateralismo de estructura compatibilizada, más flexible en sus objetivos conforme a su identidad como acuerdo preferencial, por primera vez aceptado dentro del GATT.
La búsqueda de liquidez y la necesidad de controlar el déficit comercial con las economías mayores de América Latina, Principalmente Brasil inician así el proceso de retroalimentación del comercio hacia los mercados de desarrollo en desmedro en la vinculación Latinoamericana.
Estas iniciativas se presentan como un avance en las negociaciones del libre comercio y tienen un impacto indirecto sobre la profundización de la preferencia regional de la ALADI.
Justificaciones teóricas.
La justificación teórica de los acuerdos creados en los años de 1990 suelen embarcarse dentro del regionalismo abierto, oficial en gran parte de América latina desde la Cumbre Iberoamericana celebrada en junio de 1994.
La primera conclusión a la que arriban estos estudios es de carácter clásico: los esquemas radiales son menos eficientes comparados con las agrupaciones plurilaterales.
La segunda conclusión establece una salvedad: los países eje concentran una serie de ventajas en detrimento de los países periféricos como producto de su posición central en la administración de las preferencias.
La concentración de un mercado exportador.
El elevado crecimiento del comercio exterior mexicano justifica la estrategia mexicana de la inserción a la economía internacional atraves de acuerdos de libre comercio, en particular el TLCAN.
La múltiple membrecía mexicana.
La pobreza de resultados de la estrategia de diversificación de mercados mediante acuerdos bilaterales podría deberse a un factor adicional poco observado: los costos administrativos de la múltiple membrecía. A menor cobertura geográfica de los acuerdos le corresponde un grado de atomización mayor del mercado internacional.
Medición del origen de una mercancía.
Para facilitar la exposición se consideran los métodos más utilizados por los acuerdos, el cambio por la clasificación arancelaria (CCA) y el contenido regional ( CR). El primero consiste en el salto de un capitulo o partida del sistema adonizado de designación y codificación de mercancías ( SA) a otros según las determinaciones del acuerdo.
Si la mercancía no cumple con el CCA, se permite al exportador la utilización del CR. Su cálculo se puede basar en el valor de transacción o coste neto. Se utiliza este segundo método cuando el grado no es captado por salto arancelario. El CR confiere origen a la mercancía cuyos insumos extranjeros no violan el contenido mínimo estipulado en los tratados. Exportación de telas sintéticas cuyo CR en el TLCAN es 60% del valor de la transacción por 50% del coste neto. Para que la mercancía califique este método, el contenido regional expresado como porcentaje (BCR) debe ser igual o superior al CR:
BCR=BT-VMN/VT *100
Donde VT representa el valor de transacción y VMN el valor de los materiales no originarios utilizados en fabricación de mercancía.
El CR se utiliza principalmente en el caso de calzado, productos químicos y maquinaria.
Atomización del acceso a mercados preferenciales.
Es necesario referirnos al sistema eje-rayos mexicano desde el Angulo de perspectiva de una empresa que busca diversificar sus mercados de exportación en síntesis, la atomización de las condiciones de acceso pueden ser multiplicadas por la variedad de productos de mismo rubro que caben en el RO distintas.
Costes administrativos.
El documento que emite esa instancia confiere credibilidad al certificado de origen ante el país importador, pero no implica una cesión de obligaciones legales. El empresario es el único responsable de la veracidad del proceso de facturación. Para evitar circunstancias adversas, el requiere estar familiarizado al menos con los procedimientos aduaneros y los mecanismos de solución de controversias, además de las funciones de los comités especiales o de administración de requisitos y las oportunidades que proporcionan el acuerdo para flexibilizar la regla de su producto.
Las características de estos costes no permiten una cuantificación precisa. Un modelo sencillo permite acercarnos a la forma como se incrementa con la múltiple membrecía.
Para entender sus consecuencias prácticas apelemos a dos escenarios extremos dentro de una gradación de alternativas.
En el primero, el mercado externo tiene preferencia suficiente profunda como para asegurar la rentabilidad de la exportación y, en ese caso, la firma prosigue con la estrategia de diversificación.
En el segundo, la diversificación es encarecida por el coeficiente L, por el cual la firma buscara reducir el gasto mediante la exportación a un menor número de mercados.
Algunas consecuencias.
Las características de estos costes no permiten una cuantificación precisa. Un modelo sencillo permite acercarnos a la forma como se incrementa con la múltiple membrecía.
Para entender sus consecuencias prácticas apelemos a dos escenarios extremos dentro de una gradación de alternativas.
En el primero, el mercado externo tiene preferencia suficiente profunda como para asegurar la rentabilidad de la exportación y, en ese caso, la firma prosigue con la estrategia de diversificación.
En el segundo, la diversificación es encarecida por el coeficiente L, por el cual la firma buscara reducir el gasto mediante la exportación a un menor número de mercados.
Algunas consecuencias.
Un efecto de la proliferación de acuerdos de limitada cobertura geográfica, de reducidas proporciones aunque no por ella menos paradójico, es la inhibición de la diversificación con el fin de mantener precios competitivos esta estrategia acentúa las complicaciones del régimen comercial y determina la discontinuidad de las estrategias exportadoras. La abundancia de acuerdos sesga las previsiones teóricas sobre el comportamiento económico de los sistemas eje rayos y pone de relieve la dimensión administrativa de las numerosas participaciones.
El esquema estelar puede desfavorecer no solo los mercados periféricos, sino también al país central; los significados que tienen la múltiple membrecía para la cabal comprensión del complejo efecto de las reglas de origen. Su proliferación bajo una intencionalidad proteccionista no declarada, puede acercarse este instrumento a los efectos estándar de las barraras anti- competitivas mas allá de las previsiones teóricas corrientes. En el caso de la múltiple membrecía pierden todos, empresas, consumidores y gobierno
8.-ELIMINACION DE LAS MEDIDAS ANTIDUMPING EN LOS ACUERDOS DE INTEGRACION
Las medidas antidumping están sujetas a un proceso político-legal calificado frecuentemente de arbitrario.
A diferencias de las reglas de origen, cuyo entramado técnico les confiere presunción de neutralidad, las medidas antidumping están sujetas a un proceso político-legal calificado frecuentemente de arbitrario. Como consecuencia, la literatura incluye a menudo recomendaciones para su forma o incluso su sustitución por otros instrumentos, sobre todo las políticas de competencia.Marco de referencia.
Desde la perspectiva latinoamericana, dos foros interconectados presentan interés para la reforma de las AD, las negociaciones del ALCA y la Ronda de Doha de la OMC.
El capítulo SADC del tercer Borrador de Tratado del ALCA prever una definición similar. Según el Art. 2: se considera que un producto es objeto de dumping, es decir, que se introduce en el mercado de otro país a un precio inferior a su valor normal, cuando su precio de exportación al exportarse de un país a otro sea menor que el precio comparable, en el curso de operaciones comerciales normales, de un producto similar al consumo en el país exportador.
Si se considera la influencia abrumadora de este país en la definición de los suelos negociadores, la presencia del Art. 19 en la versión final del tratado es menos que incierta.La definición de dumping refiere al caso cuando el precio del producto que va a exportar es mayor a su precio de venta en el mercado de exportación. “Cuando se establezca la zona de libre comercio y los bienes circulen en los países del ALCA fundamentalmente libres de restricciones, los países renunciaran al uso de medidas antidumping para el comercio reciproco”
El capítulo SADC del tercer Borrador de Tratado del ALCA prever una definición similar. Según el Art. 2: se considera que un producto es objeto de dumping, es decir, que se introduce en el mercado de otro país a un precio inferior a su valor normal, cuando su precio de exportación al exportarse de un país a otro sea menor que el precio comparable, en el curso de operaciones comerciales normales, de un producto similar al consumo en el país exportador.
Si se considera la influencia abrumadora de este país en la definición de los suelos negociadores, la presencia del Art. 19 en la versión final del tratado es menos que incierta.La definición de dumping refiere al caso cuando el precio del producto que va a exportar es mayor a su precio de venta en el mercado de exportación. “Cuando se establezca la zona de libre comercio y los bienes circulen en los países del ALCA fundamentalmente libres de restricciones, los países renunciaran al uso de medidas antidumping para el comercio reciproco”
La evolución historia de las AD; los fundamentos contradictorios de su permanencia y de su eliminación; la diversidad de fuentes donde se origina el efecto anticompetitivo de las AD.
Evolución de las medidas antidumping
La historia de las AD se remonta a 1904, cuando Canadá adopta a primera legislación antidumping en el mundo con el objeto de contener las importaciones de acero provenientes de Estados Unidos. El argumento es que este producto se vende a un precio inferior al ‘real’. El acta Antidumping aprobada en Estados Unidos en 1916 apela a una definición similar de las AD: se declara ilegal la importación de bienes o la venta de productos importados a precios sustancialmente menores al valor de transacción en los principales mercados del país productor.
El Acta de Sherman de 1890, que prohíbe “todo contrato, combinación en la forma de trust u otra, o conspiración para restringir el intercambio o comercio entre varios estados o con naciones extranjeras”; el acta de 1914, por medio de la cual se crea la Comisión Federal de Comercio con la autorización de proceder contra los “métodos desleales de competencia”, y el Acta Clayton de 1914, que generaliza la prohibición de cargar diferentes precios a diferentes consumidores. El acta reformada en 1921 como parte del Acta Arancelaria de emergencia. Sus estipulaciones difieren de las anteriores en varios aspectos. En primer lugar ya no conforman una ley criminal que provoque castigos, sino que la determinación del dumping es administrada por el Departamento del Tesoro. El segundo rasgo es la ampliación del criterio de dumping para dar cobertura no solo a la intención de crear daño, sino a los casos de daño efectivo o potencial a una industria.
Otra diferencia con las provisiones anteriores se refiere a la aplicación de derechos (pagos a las empresas afectadas), en lugar de proveer con castigos que anteriormente incluían la encarcelación. Finalmente, el acta de 1921 establece que en ausencia de información confiable, se pueda utilizar el concepto de “valor compuesto”, es decir, el costo de producción con el cual se compara el precio de exportación.
La Ronda Kennedy del GATT.
La doble función de las AD ilustra, según Finger aquello que son las leyes de remedio comercial, simple proteccionismo, y lo que no pueden ser, una extensión de políticas anti monopólicas.
Al momento de crear el GATT en 1947 la negociación del Art VI tuvo como modelo el Acta Estadounidense de 1921. Un relativo consenso permite la aprobación sobre el Acuerdo de la Implementación del Art. VI, conocido como el código AD. Entre sus estipulaciones figura la exigencia para la autoridad comercial que demuestre que los productos importados son la principal causa del daño a la industria nacional antes de dictaminar sobre un caso de dumping.
La nueva legislación estadounidense y la Ronda Tokio.
Mayores y más profundos desarrollos en las ad estadounidenses estaban por venir. El primero interviene con la aprobación en 1974 del Acta de Comercio, con lo cual las AD se transforman en un instrumento abiertamente proteccionista. Sus posiciones establecen como requisito para el cálculo del dumping el no considerar los precios inferiores a los costos de producción del país de origen; en otros términos, se pretende sancionar la estrategia de discriminación de precios aun en los mercados de las empresas investigadas y, más importante, elevar el precio de referencia para determinar el dumping. Así mismo incrementan la complicación de los cuestionarios y reduce los plazos para que las empresas investigadas puedan llenarlos, estimulando con ello el que la autoridad correspondiente apele a la ‘mejor información disponible’, a menudo proporcionado por las empresas que solicitan la investigación. En este contexto interviene la Ronda de Tokio (1973-1979), escenario de nuevos reproches a las leyes estadounidenses, sobre todo por la frecuencia con la que inician las investigaciones AD sin tener suficiente evidencia de daño. Las negociaciones permiten la implementación de Código revisado que sustituye al anterior y cuyas normas ya no resultan incompatibles con las leyes estadounidenses.
La Ronda de Tokio y la Ronda de Uruguay, Estados Unidos implementa tres normativas mas con el fin de reforzar la protección a las empresas: el Acta de Acuerdos Comerciales de 1979, el cual transfiere la investigación y determinación de dumping del Departamento del Tesoro al Departamento de Comercio, donde se concentran los defensores de las AD, el acta de comercio y aranceles de 1984, establece la acumulación de las importaciones de todos los países sujetos a investigación, y el acta de comercio y competitividad Ómnibus de 1988, por el cual se extiende la aplicación de las AD a los insumos extranjeros utilizados en la fabricación de productos estadounidenses y se confiere al Representante Comercial la autoridad de solicitar a otros países la utilización de investigaciones AD contra productos cuyo dumping causa perjuicio a las exportaciones estadounidenses.
La Ronda De Uruguay
Nuevamente busca resolver las distorsiones que presenta el uso intensivo de las AD en el comercio internacional, sobre todo en materia de determinación del dumping y la discrecionalidad con a que se inician las investigaciones. Una importante provisión toca a la utilización de ‘la mejor información disponible’. Su cambio se considera apremiante porque en su forma tradicional proporcionaba cobertura al empleo de la información proporcionada por las propias empresas denunciantes. En el caso de las pequeñas economías, las provisiones minimis del Acuerdo específicamente las exime de las acciones AD; respecto a los países de menor desarrollo, por e contrario, solo se recomienda prestar atención a esta característica. En este contexto tiene lugar la Cumbre de las Américas y el inicio de las negociaciones de la ALCA sobre normas comerciales.
Enfoque político-jurídico
El desarrollo de las AD como un principal regulador del comercio internacional reposa en una literatura político-jurídica que tiene por común denominador la igualdad entre discriminación de precios y práctica desleal.
La simonía está dada por las condiciones que favorecen la aparición de dumping, en particular cuando la empresa beneficia de una posición monopólica en el mercado nacional; si existen diversas formas de subsidio, y de una manera menos precisa, cuando se aplican técnicas proteccionistas que permiten a la empresa ejercer control sobre los precios nacionales. De estas condiciones cuatro razones por las cuales se recomienda la preservación de las legislaciones AD. La primera señala que la autoridad comercial puede corregir las restricciones anticompetitivas en el mercado nacional, pero carece de competencias para realizar esa labor en otros países. La segunda advierte a su vez que la venta de un producto a precios inferiores a los costos de producción puede agotar los recursos de la empresa si no beneficia de apoyos gubernamentales, pero si beneficia de estos la estrategia puede tener una duración definida.
La tercera, por su parte, afirma que es posible conocer en detalle las estrategias anticonceptivas en el mercado nacional, pero es bastante más difícil identificarlas en otros mercados. Finalmente, que los competidores encuentran localmente circunstancias iguales en materia de costos de capital, leyes y regulaciones sobre las inversiones, lo cual no ocurre en el ámbito internacional, donde varían de país a país. Las AD son imprescindibles para corregir el comportamiento ‘dañino’ de algunos exportadores. Previo a la consideración del enfoque económico de las AD, revisemos brevemente estos supuestos y sus implicaciones. El primer argumento es compartido por un amplio número de analistas, para quienes el reemplazo por políticas de competencia no es un objetivo inmediato, sino que interviene luego de la liberación arancelaria y es factible establecer políticas de competencia en toda la región.
El segundo beneficia de consenso, en la medida que se fundamenta en las limitaciones de los acuerdos de libre comercio en materia de compras gubernamentales y otros apoyos directos e indirectos a las empresas menos competitivas. Al igual que en la primera, los analistas recomiendan la adopción de políticas de competencia capaces de regular la intervención estatal.
El argumento del desconocimiento de otros mercados supone la existencia de una inclinación general de las empresas por el dumping, una conjetura carente de validación y que de ser cierta destruiría los fundamentos del comercio internacional.
Otras características de estos mercados van en el mismo sentido: corrupción, lagunas legales, inestabilidad institucional y política, mercados de capital pequeño, acceso menos expedito a servicios especiales, mayores dificultades en el transporte y la infraestructura. Estos argumentos no solo establecen pautas para la identificación del dumping, sino que ignoran el impacto anticonceptivo de su remedio, las AD.
Enfoque económico.
La hipótesis económica del dumping se basa en la formalización de los principales datos del fenómeno de discriminación de precios.
El modelo tradicional considera una relación de intercambio comercial compuesta de una empresa monopolista y dos mercados segmentados, uno nacional y el otro de exportación.
El aumento de las ventas en el mercado nacional, tiende a reducir el precio nacional, eliminando el estimulo a la producción adicional. Cuantitativamente son más relevantes los casos de discriminación de precios que favorecen la creación de comercio y, representa una estrategia legítima de comercio internacional.
En el largo plazo el dumping vera reducidas sus posibilidades de aplicación, no solo por la creciente apertura de los mercados y el predominio del comercio intra-industrial, el cual implica la posibilidad del dumping reciproco; una especie de suma cero en los beneficios que puede reportar el dumping. La ausencia de efectos negativos en el dumping desliza el problema económico hacia las distorsiones que generan las leyes de remedio comercia. Un primer elemento revelador de la naturaleza de las AD es su función de sustituto de los aranceles en el control de flujos comerciales.
Las AD tienen su propia identidad, su utilización como arma proteccionista genera los mismos efectos que los aranceles: protección a la industria local en perjuicio de la ineficiencia. El problema para el análisis económico de las AD es que sus costos no se limitan a los derechos que debe erogar la empresa responsable del dumping, sino que provienen de una variedad de fuentes, referidas en la sección subsiguiente.
Acciones AD estadounidenses contra productos latinoamericanos.
En agosto de 2004, Estados Unidos mantenía abiertas 37 investigaciones antidumping contra las importaciones latinoamericanas: 14 dirigidas a productos brasileños, diez contra productos mexicanos y seis contra argentinos, una contra las ventas de Chile y también una en el caso de Venezuela. Estas acciones representan 23 por ciento del total, un número elevado si se considera que se dirigen a 6 países de un total de 51 investigados en el mundo, aunque menor respecto a otras naciones, como China y Japón.
Durante ese lapso, Estados Unidos concluyo 139 investigaciones AD contra importaciones provenientes de América Latina, en promedio una investigación nueva cada dos meses. Aunque la mayor parte se dirige a las economías más grandes de la región-Argentina, Brasil y México aglutinaban un 70 por ciento del total, también incluye a países de economía mediana, como Colombia, Chile, y Venezuela, e incluso algunas de menor talla, Ecuador, Costa Rica, y El Salvador. Se entiende que el resultado final de las investigaciones puede ser afirmativo, cuando se determina la existencia de dumping y se establece su margen con los correspondientes derechos; negativo, sino encuentra dumping, y suspensión, cuando las empresas llegan a un arreglo directo y deciden retirase del proceso.
Costos Directos E Indirectos De Las AD.
Los costos de las AD pueden dividirse en dos categorías, directos (derechos AD) e indirectos (costos administrativos).
La falta de de evidencia circunstanciada sobre los pagos erogados por cada empresa impide un análisis más profundo. En el caso de las AD estadounidenses se puede asumir un margen promedio de dumping, que el periodo de 1982 -2000 es de 37.0 por ciento en el caso de las empresas con numerosas solicitudes, y 49 por ciento cuando se trata de la primera demanda de investigación
Las AD ocasionan perjuicio a los exportadores incluso cuando la proactiva desleal, no es revelada por las investigaciones.
En una década, la pérdida ocasionada por las AD que no demostraron dumping fluctuó entre 15 y 20 por ciento ad valoren, poniendo de relieve el otro componente de los efectos de esta normativa: los costos administrativos y sus diversas fuentes. El primero consiste en la modificación de los precios y del comportamiento productivo sobre la base de señales contradictorias.
El hecho de que la elección del método para determinar el dumping esta a discreción de la autoridad correspondiente y de que la empresa afectada no pueda participar el resultado de la investigación, orienta a esta ultima a determinar e incrementar el precio de sus productos para evitar márgenes elevados de dumping.
El segundo es la búsqueda de acuerdos con las empresas denunciantes. En los hechos se trata de una reacción a la relativa facilidad con la que las empresas estadounidenses puedan solicitar el inicio de una investigación AD y al propio hecho de su duración.
Estas concesiones están ampliamente representadas en la suspensión de los casos y existen motivos para considerar las un elemento constante de las estrategias empresariales estadounidenses; entre 1980 y 1994 20 a 25 por ciento del total de las investigaciones sobre prácticas desleales originadas en Estados Unidos concluyeron en restricciones voluntarias a las exportaciones (RVE) sin que hubiera serios indicios sobre la existencia de dumping.
El Reverso Del Proteccionismo.
Las investigaciones antidumping tienen efectos costosos para el país donde se inicia el caso. El estudio más completo sobre su impacto en la economía estadounidense es elaborado por la Comisión De Comercio Internacional.
Según sus costos la eliminación de las barreras contingentes activas en 1931 hubiera incrementado el bienestar estadounidense en seis mil millones de dólares. Uno más, preparado por la División de Gobierno y Finanzas y presentado al Congreso de Estados Unidos el 26 de junio del 2002.
Otros costos para estados unidos resultan de su involuntaria contribución a la propagación de las investigaciones AD. Puede decirse que la frecuencia con la que estas firmas son objetos de investigación ya influyente en el diseño de sus estrategias y su tendencia es a constituirse en un desafío para el conjunto del sector externo. No obstante las representaciones de este país es las negociaciones del ALCA, en los tratados bilaterales con países de América Latina o en la OMC, no retienen de la operación de las AD si no su costo relativamente pequeño y el substancial apoyo político del que benefician en el departamento de comercio y congreso de Estados Unidos. Este último aspecto representa un contraste flagrante con la proclividad de numerosas empresas estadounidenses a repartir las demandas de investigación. De manera abrumadora, se trata de productores metalúrgicos, aunque también están representadas a petroquímica y la agroindustria. Esto implica no solo un esfuerzo administrativo decreciente sino mayor habilidad para lograr resultados afirmativos. A estas condiciones se agregan los problemas de respuestas de las empresas latinoamericanas frente a investigaciones AD, ocasionados por las diferentes lingüísticas, las menores capacidades administrativas, y sobre todo el mayor peso del gasto de derechos asistencia jurídica en el país demandante.
Alternativas Dentro De La Normativa Vigente.
Aunque el reemplazo de las AD por políticas de competencia constituye una alternativa optima, existen razones para pensar que en las actuales condiciones su implementación resulta prematura.
La primera es el apoyo político del que benefician las AD en Estados Unidos, el socio del cual esperan las mayores concesiones en la materia. De manera conexa, la existencia de un candado negociador: la autoridad de promoción comercial, fue aprobada en 2001 con un recorte qué impide al ejecutivo negociar las leyes de remedio comercial. Esta limitación fue apoyada no solo por los congresistas, sino por las mayores organizaciones sindicales estadounidenses, sobre todo la Federación Laboral Americana–congreso de organizaciones industriales (Alf-cio) entre otros.
No sorprende, en este contexto que los representantes estadounidenses se hayan declarado en la mesa de negociaciones “vigorosamente opuestos” a cualquier cambio o enmendadura de las leyes de remedio comercial y hayan hecho de su conservación una de sus metas principales en la elaboración del tratado.
Para el representante comercial estadounidense, las medidas antidumping y las políticas de competencia se refieren a problemas distintos y por consiguiente, no son intercambiables.
La segunda tiene que ver con las dificultades de implementa un cambio de la magnitud propuesta por el Art. 19. En las regiones donde ha tenido un lugar la substitución de las AD por políticas de competencia, ha sido necesario un proceso de dilatados tiempos. Si nos atenemos a los calendarios del ALCA o los tratados bilaterales recientes con Estados Unidos, la eliminación de la normativa tendría que esperar al menos hasta el lustro del 2015-2020, cuando la totalidad del comercio esté libre de aranceles.
Durante esto periodos de transición, la normativa se constituirá en una fuente de estrés administrativo e incertidumbre exportadora para la mayoría de las economías pequeñas del continente. Entre estas opciones, cebe destacar tres.
La primera consiste en incrementar los criterios de existencia de daño. En adición a la sentencia no se permitirá ni se considerara como objetivo ni un examen que se fundamente en la utilización de estadísticas sobre grupos agregados, es necesario proponer definiciones concretas sobre los exámenes idóneos. Esto debería acompañarse de mayor rigor en la determinación de la existencia de dumping. La segunda postula elevar los requerimientos para la operación del concepto de rama de producción nacional. La tercera, introduce el concepto de costos implícitos, sobre una cantidad acordada por las partes en función de un promedio demostrado y que se reste de los derechos que dicte la autoridad comercial.
El aumento de la exportación representa más un fenómeno de transición de la competitividad nacional a la regional, que la desviación de los proveedores internacionales a favor de los regionales, las exportaciones al mundo y a América Latina de este país crecen con indiferencia del sector, aunque los bienes básicos registran mayor dinamismo cuando se dirigen al mundo.